Entrevista a Salvador Herrando Hervás, Director de Operaciones en Core

Hoy queríamos hacer la entrevista a Salvador Herrando Hervás, ponente en el Afterwork del 28 de septiembre de 2017, esto para saber de él, quién es, qué hace, cómo lo hace y qué puede aportar a los empresarios de Meetwork, especialmente a aquellos que quieren conocer el mundo de las nuevas tecnologías.

En las próximas semanas, estaremos publicando el audio de la entrevista en el podcast de Meetwork. ¡Muy atentos!

Entonces Salvador, ¿quién eres y qué haces? Preséntate ante todos nosotros.

En primer lugar, Doris, gracias por esta oportunidad para darme a conocer mí y al proyecto que llevamos desarrollando desde hace seis años. Soy ingeniero en telecomunicaciones por la Universidad Politécnica de Valencia. Venimos desarrollando, mi socio Pablo y yo, lo que es un proyecto de infraestructura tecnológica en el marco de la industria 4.0 y que implantamos en primer lugar en el grupo Aguas de Valencia. A partir de allí, surgió una colaboración cada vez más estrecha hasta que nos hemos incorporado directamente al grupo, con todo el respaldo que supone, desde junio de este año.

Muy bien. ¿Cómo empezó tu carrera profesional en el emocionante ámbito de la tecnología?

Como siempre hemos dicho, a los ingenieros en telecomunicación nos viene de serie. Al final, estás en relación con ello durante toda la carrera y te marca la salida laboral. Yo empecé trabajando hace más de diez años en empresas tecnológicas hasta que hace unos seis, el gusanillo del emprendimiento me picó.

Lo pones todo como muy fácil. Creo que esto que cuentas, fácil no debe haber sido. Suponemos que llegar al punto donde estás ahora no ha sido fácil. Entonces, si tuvieras que compartir con nosotros algo, una experiencia, un momento, una situación que te haya dejado una enseñanza, ¿cuál sería?

Al final, todo es resiliencia. Este es un camino muy largo; a veces el viento viene bien, otras veces que no. Hay que tener cintura y esquivar. Yo tengo en mente un momento clave, en el 2012, cuando estuvimos a punto de desaparecer. Nos quedaba caja para dos meses. Entonces ahí descubrimos lo de la broma de que “cobrando la mitad, duramos el doble”. ¿Cómo giramos esta situación? Meditamos mucho la situación y lo que teníamos entre manos. Valorar todas las posibilidades es lo que te permite dar vuelta a la situación, para que puedas continuar en el camino.

¿Hubo alguna persona que te ayudara en ese momento?

Pues tengo dos matrimonios: tengo a mi mujer que me ayuda en el ámbito más privado y luego tengo a mi socio, Pablo (risas). Ya hablaremos de él.

En este momento, ¿cuántos son en el equipo?

Ahora mismo, en la parte directiva estamos Pablo y yo. Luego después tenemos a una persona que nos ha apoyado una barbaridad y que ahora mismo es el gerente, Jaime Barba, el director de sistemas del grupo. Contamos con un excelente grupo humano de unas diez personas más.

¿Y la formación de todos ellos? ¿Son ingenieros?

Principalmente son ingenieros informáticos.

¿Y la edad de los componentes?

Somos un equipo joven, entre los 25 y 45 años.

Yo destacaría, de lo que me estás comentando un poco ahora, la constancia.

Por supuesto, en este y en cualquier otro ámbito. Al final, esto es así. Hay momentos buenos y momentos no buenos. Incluso, en los momentos buenos puede existir cierta desidia. Aun así, hay que pensar siempre que lo mejor está por llegar.

Persistir y que has tenido la suerte de unirte a un equipo humano y profesional excelente. Otra pregunta que quería hacerte es, ¿cuál ha sido el momento más emocionante o destacable en la trayectoria y por qué?

Cuando es una empresa pequeña y buscas negocio, el rechazo es lo normal. Cualquiera que esté empezando lo sabe. En el 2012, cuando reventamos un poco lo que era el negocio inicial que teníamos planteado, empezamos a trabajar con el grupo Aguas de Valencia, una empresa local muy grande con más de 3.000 personas, con muchísimo negocio y volumen de facturación, conseguimos lo que ahora es el pilar fundamental de nuestra actividad. Ese momento, recuerdo perfectamente el día en el que nos dijeron que sí al proyecto, que se la jugaban por nosotros y que no fallásemos. Ese fue, probablemente, el momento más satisfactorio de toda la carrera y de la empresa que llevamos hasta ahora.

Sin duda, un subidón. Porque lo estaban esperando, ¿no? Tenía que pasar algo.

Realmente estábamos esperando y nos había llegado por canales no oficiales que no nos lo iban a dar a nosotros.

¿Y tenían un plan B?

No (risas). Estábamos en ese momento en donde salía o salía. Lo dimos todo con una muy buena oferta y planteamiento que convenció.

¿Has negociado solo o con Pablo? En ese momento, ¿cuántas personas había en la mesa?

Con Pablo. Había cuatro personas más nosotros dos. Al final fue sobre todo presentar una oferta técnica. Eso fue lo que convenció, creo, más allá de los números. Para nuestra idea de negocios, era estratégico conseguir ese cliente. Era hacerles ver que éramos la mejor opción.

Muy bien. ¿Hacia dónde crees que va el sector de la implementación de nuevas tecnologías en España?

En la parte que nos toca, que conocemos mejor, la industria 4.0 y las tecnologías del sector industrial y productiva, donde hay un gran vacío, se está produciendo una concentración empresarial importante. Ahora mismo se están concentrando pequeñas empresas que van creciendo y que tarde o temprano van a ser absorbidas por los grandes players tradicionales del sector, que al final son los que ofrecen mayor solvencia. Pensamos que ahora mismo la innovación la llevan las empresas pequeñas mientras la concentración sigue, que en un plazo de dos a tres años seguro se va a haber completado.

Aun no te he preguntado. ¿Cómo se llama tu empresa?

El nombre de la empresa es Core Digital Industry, ahora mismo parte del grupo Global Omnium – Aguas de Valencia.

¿Y la página web? Para que los escuchas puedan visitarte.

Por supuesto. Es www.coreindustry.digital.

Muy bien. Finalmente, la última pregunta que te quiero hacer es, ¿qué aconsejarías a los emprendedores en este competitivo entorno de negocios?

Sobre todo, lo que hemos hablado antes: centrarse en dar algo, en generar valor. Luego, tener un plan de negocios ya exponencial, obtener financiación. Al final, es apostar por la generación de valor. Que realmente puedan transmitir cómo las empresas, los clientes que van a tener, se van a beneficiar de ese valor. A partir de ahí, desarrollar la parte numérica y el tema de los partners.

Una curiosidad, el tema del valor. A veces hablamos muy ligeramente de lo que es aportar valor. Es muy difícil. La gente me pregunta, “¿cómo aporto valor yo? No sé cómo aporto valor con lo que hago”. ¿De alguna forma tú has desarrollado alguna técnica para saber cómo aportar valor al sector al que perteneces?

Como técnica no. Nos costó encontrar lo que fue el germen de la idea de negocio reorientada, aproximadamente como dos meses mirando por la ventana y pensando sin parar (risas). Al final es muy difícil, especialmente en el ámbito tecnológico. Hay que pensar en soluciones muy tangibles y con propuestas de valor mucho más aplicables de forma directa para el cliente final. No hablar de las nubes ni de los beneficios a uno mismo, sino ver los problemas que puede solucionar.

Ahora vamos al meollo del asunto. ¿Cuál es el valor que aporta Core a sus clientes, a la industria?

En nuestro caso, es claro decir que nosotros trabajamos con valores de volúmenes de datos y, de hecho, muchas veces hemos dicho “sí, los volúmenes de datos”. Vale, pero al final ofrecemos lo que ahora mismo podría entenderse como un SAP en la parte de producción. Es decir, ahora mismo nadie se cuestiona tener un ERP o un sistema de gestión donde tienes la contabilidad armonizada y todo lo que es la parte comercial, de ventas, entre otras, para hacer analíticas rápidas. En la parte industrial, eso no existe y existe una dispersión tremenda que impide saber cómo están funcionando los procesos productivos. Nosotros, y tenemos la prueba en el grupo, tenemos una plataforma que se implanta en prácticamente cualquier tipo de proceso industrial, en el cual tienes toda la información organizada, de forma que fácilmente puede controlarse el proceso, cómo está yendo la realidad de la producción, de una forma objetiva y en tiempo real.

Muy interesante. Ya muchos somos conscientes de la importancia de tener un ERP, un CRM en nuestras empresas. Pero evidentemente, en el sector industrial, el control de los procesos estaba en un bache.

A mí me lo compararon con el Mago de Oz. Es decir, este es un ámbito que está detrás de la cortina, que realmente sólo producción y las ingenierías que implantan eran capaces de conocer cómo funcionaba. De esta manera, se democratiza y se abre al resto de la empresa algo que debería estar integrado. No hay argumento técnico que impida que así sea.

Para una empresa como la tuya, ¿consideras que necesita algo más que estar en un gran grupo para poder seguir creciendo? ¿Qué otras cosas según tu criterio se pueden hacer para seguir creciendo?

Todo depende del planteamiento del equipo emprendedor. Al final, evidentemente para crecer hay que arriesgar. Si estás dispuesto a arriesgar, estupendo. Mi equipo ahora está saliendo a conseguir proyectos cada vez más grandes y ambiciosos. Por las características que tenemos, nos sentimos mucho más cómodos en la situación en la que estamos ahora.

¿Y os planteáis salir del país e internacionalizarse?

Por supuesto. De hecho, ya tenemos proyectos en América Latina, por ejemplo, por la facilidad. También oriente medio, que es muy interesante por su necesidad de renovación tecnológica.

¿Esto es por intuición o han realizado el de estudio de mercado correspondiente?

Hay estudios de mercado, ya con proyectos tangibles que se están cocinando.

Bueno Salvador, yo creo que has aportado muchísimo y, como avance a tu intervención del día 28 de septiembre, ha sido fantástico lo que nos has contado. Seguro que nos sorprenderás con algo más ese día. Estaremos encantados de recibirte. Es importante que te conozcan y que conozcan también las nuevas formas de hacer las cosas dentro de la industria. Así que mil gracias.

No, gracias a ti por la oportunidad. Muchas gracias.